10 consejos simples para apoyar a tu amigo con fibromialgia

¿Conoces a alguien que padece fibromialgia? Las enfermedades invisibles como la fibromialgia pueden afectar las relaciones, especialmente las amistades.

Las personas que viven con fibromialgia a menudo tienen sus vidas al revés por el dolor constante, la incomodidad y la plétora de otros síntomas asociados con ella (es decir, dolores de cabeza, náuseas, olvidos, etc.). Mientras tanto, como amigo de alguien que vive con esta condición, es posible que no lo entienda por completo o no sepa cómo ayudarlo.

Si te encuentras en esta situación, aquí hay 10 formas sencillas en las que puedes entender y apoyar a tu amigo con fibromialgia:

 

# 1 – Aprende sobre Fibromialgia

¿Quieres apoyar a tu amigo y hacer que su mandíbula caiga al mismo tiempo? Tómese su tiempo para aprender sobre la fibromialgia por su cuenta. No, no necesitas comprar un libro de medicina y hacer una tonelada de investigación. Incluso con sólo pasar 20 minutos en Internet, puede hacerse una idea rápida de los conceptos básicos de la fibromialgia y lo que su amigo siente todos los días.

# 2 – Crea a tu amigo

Ahora que ya aprendió un poco sobre la fibromialgia, el próximo paso más importante es mostrarle a su amigo que usted los cree.

Algunas personas son escépticas de las personas con fibromialgia porque, al igual que las personas con otras enfermedades invisibles, “no se ven enfermas”. Imagine el tormento del sufrimiento por el dolor crónico generalizado mientras que los amigos y seres queridos le dicen que “todo está en su cabeza” o “simplemente está siendo perezoso”. Esto es lo que muchas personas con fibromialgia tratan casi de manera constante.

Por supuesto, esta actitud es extremadamente perjudicial y no podría estar más lejos de la verdad. La fibromialgia es una enfermedad reconocida y sus síntomas son muy reales. Así que hágales saber que, aunque no lo comprendan del todo, les cree cuando dicen que sus síntomas son reales. Esa declaración por sí sola puede ser extremadamente reconfortante para alguien que sufre de dolor y se siente aislado de amigos o familiares escépticos.

 

# 3 – Escucha, escucha un poco más …

Todos necesitan un amigo que los escuche. Esto es especialmente cierto para aquellos que sufren de fibromialgia. Si tiene el tiempo, la energía y la disposición para ser un oído atento, asegúrese de que su amigo lo sepa. Y si lo aceptan, intente escuchar más que hablar. Es posible que desee ofrecer sugerencias o soluciones a los problemas que confían en usted, pero a veces simplemente escuchar es la mejor manera de ayudar.

# 4 – Incluirlos

amigos

Tal vez su amigo con fibromialgia tuvo que rechazar algunas de sus invitaciones para pasar el rato o salir de la ciudad. No malinterprete esto ya que no quieren pasar tiempo con usted. Lo más probable es que deseen desesperadamente que puedan ir, pero el dolor físico de su fibromialgia es demasiado. Muchas veces, se sentirán culpables de cómo su fibromialgia está alterando sus vidas y relaciones sociales y puede inclinarse a retirarse para no sentir esa culpa o vergüenza.

Hágale saber a su amigo que comprende, que no se lo toma como algo personal, y que no necesita sentirse culpable o avergonzado por algo que está fuera de su control. Dígales que pueden hacer un control de lluvia y que, cuando lo deseen, o si lo hacen, le gustaría hacer algo.

 

# 5 – Distraerlos

¿Sabías que los estudios científicos han demostrado que la distracción puede literalmente reducir la cantidad de señales de dolor transferidas al cerebro? [1] Para muchos que viven con fibromialgia, los sentimientos de aislamiento pueden conducir naturalmente a una prolongada estancia en el dolor, la incomodidad, etc. Tener una buena distracción no solo puede sacar a su amigo de ese patrón de pensamiento poco saludable: literalmente puede reducir el número de señales de dolor transferidas al cerebro. Entonces, ya sea una conversación por teléfono o la noche de una chica (o muchachos) viendo la despedida de soltera, encuentre maneras de ayudar a mantener la mente de sus amigos ocupada con algo más que el dolor.

 

# 6 – Sé paciente 

La paciencia puede recorrer un largo camino en cualquier relación. Para cualquier persona con un amigo que padece una enfermedad invisible, la paciencia es fundamental para ayudar a prevenir las consecuencias de malentendidos, etc. Y como con cualquier relación, es una calle de doble sentido. Sé paciente contigo mismo (y tu amigo) a medida que te adaptas a esta nueva realidad. Y solicite paciencia de su amigo a medida que aprende a adaptarse. Hágales saber que no siempre puede decir o hacer lo correcto, pero que lo está intentando.

 

# 7 – Comunicarse, comunicarse y comunicarse …

amigos hablando entre ellos

¿Recuerdas que hace poco te dije que escucharas y trataras de no hablar todo el tiempo? Bueno, eso sigue siendo válido, PERO, si hay algo que debe decirse, dilo. Al igual que la paciencia, la comunicación también es una calle de dos vías. Hablen entre sí abierta y honestamente, pero con compasión y generosidad. Descubrirá que habrá muchos malentendidos de ambos lados, pero que generalmente un diálogo abierto puede arreglar las cosas.

 

# 8 – Ofrecer ayuda, especialmente en días malos

No tengas miedo de ofrecer ayuda a tu amigo. Ya sea que se trate de comprar comestibles o incluso ayudar con algunas tareas simples en la casa, incluso las tareas más pequeñas pueden ser útiles. En la mayoría de los casos, es probable que tu amigo no pida ayuda (así es la naturaleza humana). Así que presta atención y si ves una necesidad potencial, ofrécete a ayudar … especialmente en sus malos días.

 

# 9 – Ayúdalos a mantenerse dentro de sus límites (sin “mami”)

 

¿Has oído hablar de la teoría de la cuchara? Si no, debes leer. Pero un breve resumen de esto es que cada cosa que haces en un día determinado requiere una cuchara. Para la mayoría de las personas sanas, tienen cucharas más que suficientes para hacer todas las actividades que les gustaría en un día. Para aquellos con dolor crónico o fibromialgia, sus cucharas son limitadas. Entonces, cuando a su amigo se le acaben las cucharas, no lo haga más difícil presionándolo para que haga más de lo que su cuerpo puede manejar. Pueden rendirse por culpa, pero el costo que toma puede tomar días para recuperarse.

Entonces, no necesitas ser madre y decirle a tu amigo que no pueden hacer nada. Después de todo, son adultos; Ellos pueden hacer lo que quieran. Pero, puede ayudar apoyándolos cuando hayan alcanzado (o estén a punto de alcanzar) su límite.

 

# 10 – No les diga “podría ser peor”

 

No quería que esta lista fuera negativa, así que solo agregué un elemento de “no hacer”. Pero esta es una gran cantidad de familiares y amigos de seres queridos que hacen un esfuerzo sincero pero un tanto equivocado para hacer que su amigo o familiar se sienta mejor. Suele decir algo así como: “Bueno, podría ser peor, al menos no tienes [ningún nombre de una enfermedad peor que la fibromialgia]”.

Mientras que sí, puede ser cierto que podría ser peor, esta afirmación devalúa la situación de su amigo y puede hacer que se sientan culpables por expresar frustración acerca de sus síntomas. Evita las declaraciones que pueden cerrar involuntariamente la puerta para que tu amigo pueda expresar cómo se sienten abiertos y honestos.

Ahí lo tienes: 10 formas simples pero efectivas de apoyar a tu amigo con fibromialgia. Por supuesto, las situaciones y circunstancias variarán, por lo que adapto mi consejo a su propia situación y hago lo que le conviene. Lo más importante, hazle saber a tu amigo que lo amas y ¡disfruta tu tiempo con ellos!

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